Navidad

Se acerca Noche Buena a la casa Summers, y lo que se planteaba como una noche tranquila "en familia" se convierte en una auténtica pesadilla: Un nuevo trabajador social va a evaluar a Buffy como tutora de Dawn, así como su entorno.
“¡Mierda, mierda, mierda!” gritó Buffy rompiendo la carta que estaba leyendo en mil pedazos. Tiró los restos al suelo y saltó sobre ellos. Willow alzó la vista del portátil donde estaba trabajando y no pudo evitar soltar una sonrisita al ver a su amiga tan exaltada. Eso era mejor que verla arrastrarse apática y triste por toda la casa cuando volvía del Palacio de las Hamburguesas.
“¿Qué pasa? ¿Una nueva factura?”
“Ojalá fuera eso. ¿Te acuerdas de Doris Kroger?” Willow levantó una ceja “La trabajadora social que vino a casa por Dawn” aclaró Buffy.
“Ah sí. ¿Qué pasa con ella?”
“Con ella nada. Los servicios sociales han designado a otra persona para ocuparse del caso de Dawn. Vienen mañana”
“¿Mañana? ¡Pero si es Noche Buena! ¡Nadie trabaja en Noche Buena!”
“Eso díselo a ellos. Vendrán a las cinco de la tarde. Un tal Sr. Roger” Buffy se dejó caer en el sillón y Willow se sentó a su lado “¡Dios, de esta no me libro!”
“Ahora es cuando mejor está todo, Buffy. Tienes trabajo y Dawn ha mejorado en el instituto. E incluso ha venido Giles. Y ya tenemos experiencia sobre lo que quieren, podemos hacer que todo resulte bien”
“¿Tú crees que colará?”
“¿Qué colará? ¿Qué pasa?” las chicas se volvieron hacia la voz de Spike. Buffy frunció el ceño al verlo. No podía evitar desear echarse sobre él y… ¡Dios!
“¿Qué demonios haces aquí, Spike? Quedamos en que hoy no ‘patrullaríamos ‘ juntos”
Buffy hizo hincapié en la palabra y Spike sonrió de oreja a oreja, cruzándose de brazos y apoyándose contra la puerta del salón con gesto indolente.
“Por eso. Estaba aburrido y me dije ¿Por qué no ir a casa de la cazadora y fastidiarla un poco? Y aquí estoy. Puede que te apetezca…” Buffy abrió mucho los ojos y lo miró con claras intenciones asesinas “…que veamos una vieja película juntos… los tres” rectificó mirando a la bruja “¿Dónde está la enana? No la huelo por aquí”
“Está en casa de una amiga” gruñó Buffy. Willow seguía la conversación con interés, mirando al uno y al otro alternativamente.
“Ah, vale” Spike buscó dentro de su abrigo y sacó un DVD “He traído un viejo clásico.
“Spike, es mejor que te vayas. No tenemos tiempo para ver películas. Ha surgido una emergencia” dijo Willow empujándolo hacia la puerta de salida. Spike se resistió, anclando los pies en el suelo. Buffy todavía lo miraba, confundida.
“Vale, Red. ¿Puedo ayudar en algo?”
“¡NO!” gritaron las dos chicas al mismo tiempo. Spike sonrió, levantando a la bruja por la cintura y volviendo con ella al salón.
“Vamos, decidme qué pasa. Sabéis que no me iré hasta que me lo contéis, ¿Verdad?”
“También puedo sacarte a la fuerza” Spike miró a Buffy con una sonrisa burlona en la cara, desafiándola a que lo hiciera. Buffy se rindió, si lo tocaba… no respondía de sí misma “Va a venir un nuevo trabajador social para ver cómo va el tema de Dawn”
“¿Y? No veo el problema por ninguna parte”
“Aunque destruí el informe de Doris, quien venga se dará cuenta que este hogar es un caos, ¡y me retirarán la custodia de Dawn!”
“Eres una buena hermana, Buffy. Eso puede verlo cualquiera”
Las palabras de Spike le calaron hondo. Era el único que le levantaba el ánimo.
“Pero cuando vengan aquí…”
“Comprobarán que es un hogar perfecto para Dawn. Tengo un plan”
Buffy gimió por lo bajo y Willow sonrió. Todos sabían cómo terminaban los planes de Spike.
“Nada de asesinos a sueldo, trágicos accidentes, ni desapariciones sospechosas” dijo Buffy mirándolo a los ojos. Él soltó una carcajada.
“Te lo prometo. Ahora escuchadme”
Spike se puso a hablar, y durante quince minutos les expuso su plan. Por una vez en su vida, Buffy confió en él. Era un plan excelente. Llamaron a Giles, Xander y Anya y Giles, y después se pusieron manos a la obra. Limpiaron a conciencia toda la casa. Spike arregló algunos enchufes y cambió varias bombillas fundidas. Cuando llegaron los demás, Xander cortó el césped del jardín y los demás ayudaron a ordenar la casa.
Cuando terminaron unas horas después, estaban exhaustos, pero la casa brillaba.
“Falta una cosa” dijo Spike dejándose caer en el sofá. Todos lo miraron, expectantes “Un jodido árbol de Navidad, y adornos”
“¡Es una buena idea!” Anya aplaudió dando saltitos “Podríamos colgar billetes de diez dólares del árbol” todos la miraron y después suspiraron, pasando de ella.
“Spike y yo iremos a elegir el árbol” dijo Buffy y el vampiro refunfuñó algo por lo bajo “Mientras los demás, buscáis los adornos, que están en el sótano y vais colocando el muérdago y todo eso por la casa”
Se despidieron y después salieron, caminando en silencio juntos. Buffy volvió a pensar en el plan de Spike. Limpiar y arreglar la casa, haciendo que pareciera un hogar normal norteamericano, con una bandera y todo en el porche, y una cena de Nochebuena con sus amigos. Si todo salía bien, el trabajador social vería que Dawn estaba en buenas manos, y ya no volverían a molestarla.
“Gracias Spike” él la miró y se encogió de hombros.
“Sabes que lo hago por ti y la enana” ella asintió con la cabeza.
“¿Odias la Navidad?”
“Bueno, un poco. Cuando era humano sí que me gustaba, pero ahora…” Spike se detuvo y la encaró “¿Si te digo una cosa no te reirás?”
“No me reiré” contestó Buffy con una sonrisa. Él ladeó la cabeza y se mordió el labio, como dudando.
“Me dan miedo los ángeles. Las figuritas de ángeles. Siento repelús cuando los veo, y no tiene nada que ver con el cabezón. En Navidad, hay ángeles por todas partes, y Santa me cae gordo”
Buffy no pudo contenerse y lanzó una carcajada. Él la miró con el ceño fruncido.
“Lo… lo siento” se disculpó Buffy limpiándose las lágrimas producto de la risa “Ha sido eso último. Que Santa te cae gordo. Es una redundancia y me ha hecho gracia. No me estaba riendo de ti…”
“Ya” dijo secamente Spike comenzando a andar. Buffy fue tras él y le agarró de la manga, pero él siguió caminando.
“Vale, yo también voy a hacerte una confesión. Algo que no le he dicho a nadie, así estamos en paz” Spike se detuvo suspirando con las manos en la cintura, esperando “¿Te acuerdas del Sr. Gordo?”
“¿El peluche ese tan raro que hay en tu habitación y que se le parece al…?”
“Ese” Buffy lo cortó antes de que insultara a Ángel “Pues cuando estaba colada de Ángel, al principio… ya sabes, cuando tenía dieciséis años… pues… no sé cómo decir esto…”
“¿No te tirarías al Sr. Gordo, verdad?” Buffy abrió mucho los ojos y le golpeó el pecho con la mano, indignada.
“¡Serás cerdo! Tienes la mente más asquerosa que…” Spike le dio un nicle en la punta de la nariz y ella se calmó en el acto “Lo besaba. Practicaba besos porque no era muy buena besando y temía hacer el ridículo con Ángel”
“Pues practicarías mucho, porque ahora eres una verdadera profesional” Buffy fue a pegarle otra vez, pero él le sujetó la mano y tiró de ella contra su cuerpo, forcejeando hasta que la tuvo sujeta con las manos detrás de la espalda, y su cuerpo pegado totalmente al suyo “Era un halago, pet”
“Si llamarme zorra es para ti un halago… no sé lo que me llamarás cuando estés enfadado… Bueno, sí lo sé” dijo recordando las veces que la había llamado de todo. Spike sonrió y la besó largamente. Buffy se debatió al principio, pero después se dejó llevar. ¡Había sido un día muy duro, y nada como los besos de Spike para olvidarlo! El beso terminó cuando ella se apartó para respirar. Estaba mareada, le temblaban las piernas y todo su cuerpo se había convertido en gelatina.
“Ahora váyanos a comprar el jodido árbol”
“Si… vamos a por el árbol. Se hace tarde” logró decir Buffy tras centrarse en dónde estaba.
Una hora más tarde estaban de vuelta en casa. Spike había ido todo el camino de vuelta maldiciendo, lo que no iba muy bien con la Navidad. Soltó el árbol en el porche de entrada y se largó a su cripta sin decir adiós. Buffy sonrió. A su vampiro no le había gustado nada tener que llevar el árbol al hombro durante todo el camino y menos cuando se cruzó con algunos demonios conocidos que se rieron abiertamente de él.
Al día siguiente, todo estaba listo. Spike no había aparecido por la casa Summers, y Buffy lo echaba de menos. Faltaban un par de horas para que viniera el trabajador social y todos esperaban nerviosos.
“Bien, repasémoslo todo. Tenemos a Giles como figura paterna, Xander y yo como amigos de la infancia y a Anya como… Anya” dijo Willow con aire triunfal. No falta nadie ¿verdad?”
“Falta Spike” todos miraron a Dawn, que estaba sentada en el sofá limándose las uñas con despreocupación “Nos vendría bien que hubiera en casa un chico responsable que fuera novio de Buffy. Sería la familia completa”
“¿Spike un chico responsable?” la voz gritona de Xander los sobresaltó “Si el asistente social ve a Spike en un callejón oscuro, sale corriendo. Tiene pinta de macarra, no de chico responsable, precisamente”
“Xander tiene razón, Dawn” dijo Giles “Si Spike fuera mi hijo, lo desheredaría”
“Pero está como para mojar pan” nadie hizo caso de las palabras de Anya y siguieron con su discusión.
“Vosotros no lo conocéis como yo. Puede ser tierno y cariñoso, y puede parecer un chico normal cuando se lo propone. ¿No os acordáis el año pasado cuando se disfrazó de tío bueno de revista para impresionar a Buffy? No parecía para nada un macarra”
“¿Te refieres al día que me encadenó en su cripta y Dru casi me mata?” preguntó irónicamente Buffy.
“Ese mismo. Cuando vino a casa la primera vez, estaba para comérselo. Nadie diría que era un vampiro sanguinario. Hasta mamá le dijo lo bien que le quedaba el gris”
“No vamos a llamar a Spike, Dawn. Y menos para que se haga pasar por mi novio” dijo Buffy tajantemente.
“Estamos hablando de mi futuro, Buffy. Y como estamos en democracia, vamos a votar. Yo voto por llamar a Spike” Dawn levantó una mano y miró a su alrededor. Todos parecían remisos ante la idea. Buffy se cruzó de brazos y Xander refunfuñó algo sobre las niñas malcriadas. Entonces, Willow levantó la mano y Giles también. Anya solo dijo:
“Yo me abstengo, por si acaso”
“¡Hemos ganado!” Dawn empezó a aplaudir y a saltar.
“¡¡¡Giles, Willow!!!!” gritó indignada Buffy “¡¡Traidores!!”
“Yo creo que Spike puede hacer bien el papel, dándole unas cuantas instrucciones” dijo Willow mirando el suelo “¿Te acuerdas cuando mi hechizo de ‘hágase mi voluntad’? Spike se portó como un caballero todo el tiempo –que sepamos-“Buffy apartó la mirada y carraspeó. ‘Si ellos supieran…’ “Y os llevabais estupendamente”
“Pero…” trató de protestar, pero Giles la interrumpió.
“Pensándolo bien, a veces he sorprendido a Spike usando un acento inglés bastante pijo. Cuando lo investigué al llegar a Sunnydale, descubrí algunas cosas interesantes sobre él” todos lo miraron con interés y el vigilante se puso nervioso. Se quitó las gafas y las limpió por interminables segundos mientras miraba al suelo. Al sentir las protestas de los demás por la espera, continuó “Cuando era humano se licenció en Literatura clásica e historia. Era una persona culta y de buena familia. Vivía en uno de los mejores barrios de Londres”
Giles alzó la vista por fin y vio que todos lo miraban con la boca abierta y los ojos todavía más. Buffy se dejó caer en el sofá totalmente ida. ¡Spike tenía más estudios que ella! ¡Nada más y nada menos que dos carreras universitarias!”
“Iré a buscarlo, queda poco tiempo” Giles salió a toda prisa, ansioso por librarse de todas las miradas acusadoras. Se había guardado esa información para sí mismo y es lógico que sus amigos se sintieran ofendidos. Pero lo hecho, hecho estaba. Ahora había que convencer a Spike para que se convirtiera en William, el novio formal de Buffy, durante unas horas.

“¿Qué te has fumado, vigilante? No me lo digas. Oliste una de esas jodidas velas de sándalo de tu tienda y te has colocado del tirón”
“Spike, esto es muy serio. Vamos, ya lo has hecho antes” Spike se revolvió en el sillón verde de su cripta donde estaba despatarrado bebiendo un whisky y soltó un gruñido.
“¡Fue por el bloody hechizo de Red!”
“Todos sabemos que estás enamorado de Buffy desde hace tiempo, así que no disimules ahora. Si es verdad, este es el momento de demostrárselo”
“¿Ella está de acuerdo?” lo dudaba, por eso era mejor preguntar.
“Más o menos. ¿Serás capaz de convertirte en un hombre normal en menos de una hora?”
“Soy un hombre normal, viejo carcamal. Bueno, más o menos” Spike se levantó del sillón y dejó el vaso sobre una repisa “¿Qué hay que hacer exactamente?”
“Lo primero es cambiar tu aspecto. ¿Tienes todavía esa ropa de tono azul?” el vampiro asintió “Bien, lo segundo tu acento. Usa el otro, ese de clase alta que se te escapa algunas veces, William, y nada de tacos ni vulgaridades delante de ese tipo. Ni maldiciones” añadió cuando por la boca del vampiro salió una bien gorda.
“Estás pidiéndome mucho, Rupert” gruñó Spike un poco sorprendido de que el vigilante hubiera notado su acento original.
“Te estoy pidiendo que seas William Pratt durante unas horas, el prometido de Buffy y que lo hagas por el bien de ella y Dawn ¿Eso es pedir mucho?” Spike lo miró fijamente a los ojos durante unos segundos. Después negó con la cabeza.
“Moriría por la Cazadora, pero no se lo digas a ella”
“No lo haré, William” Giles le palmeó la espalda y sonrió “Vamos, queda poco tiempo. Repasaremos el plan mientras te vistes”
“Y una mierda. Tú te quedas aquí arriba, he visto como me miras, Rupert”
“Idiota” Spike se rió a carcajadas y Giles lo coreó. Media hora después estaba de camino a Revello por las alcantarillas. Spike se maldijo a sí mismo. ¡En qué líos se metía por la cazadora!

Cuando sonó el timbre de la puerta, Buffy fue a abrir con las piernas temblándole. Spike se puso a su lado y le tomó la mano, apretándosela para darle ánimos. Ella lo miró, angustiada, dudando si abrir o no.
“Vamos nena, todo va a salir bien” Buffy asintió. Spike no parecía Spike. Su acento era como dijo Giles, y su aspecto era el de un hombre normal. Solo el pelo discordaba un poco, pero tenían una buena excusa para que llevara ese color. Se miró la mano donde lucía un anillo que no tenía nada que ver con el primero que le regaló Spike. Este era un fino anillo de oro con una piedrecita azul. No sabía de dónde lo había sacado, pero esperaba que no fuera de Drusilla.
“¿Buffy Summers?” preguntó el hombre tras la puerta cuando Buffy la abrió.
“Sí, usted será el Sr. Roger.
“Aquí tengo mi identificación, señorita” Buffy le echó un vistazo y se apartó para dejarlo pasar. Spike esperaba a su lado, un poco apartado. “¿Y él es…?”
“Soy William Pratt, el prometido de Buffy” Spike alargó la mano y estrechó la del otro hombre con un fuerte apretón.
“Entremos, Sr. Roger” dijo Buffy con las mejillas sonrosadas. Precedió a los dos hombres hasta el salón donde estaban los demás. “Le presento a Rupert Giles, es como mi padre, mi amigo Xander y su prometida, Anya y ella es mi amiga Willow y esta es mi hermana Dawn. El señor Roger”
Intercambiaron saludos y después todos se sentaron. Spike se sentó junto a Buffy y le tomó las manos, con una sonrisa. Ella solo miraba al trabajador social.
“Según mis informes actualmente tiene trabajo” Buffy asintió y el miró sus anotaciones “También hemos comprobado que Dawn ha mejorado sus notas y ya no llega tarde a clase”
“Xander la acerca al instituto, ya que yo no tengo coche”
“Eso está bien… y la economía de la casa también ha mejorado” hizo una pausa y luego posó sus ojos en Spike “¿Usted tiene trabajo? ¿Vive aquí?”
“No, no vivo aquí. Y sí, tengo trabajo de…” Spike dudó y Giles salió en su ayuda.
“William colabora conmigo en mi tienda en sus ratos libres, pero trabaja como contable como autónomo. Se le da muy bien eso de llevar las cuentas de otros”
“Bien. ¿Tienen intenciones de casarse en breve? Dawn necesita un hogar estable”
“En cuanto ahorre un poco” dijo Spike con una sonrisa deslumbrante “Queremos tener una boda por todo lo alto. Ya sabe, damas de honor, recepción en el mejor hotel de la ciudad, y por supuesto un viaje de novios a Europa. Quiero que Buffy conozca mi país”
“Estupendo” el Sr. Roger hizo unas anotaciones y los demás aprovecharon para mirarse los unos a los otros, haciéndose gestos entre ellos. Gracias a Dios nadie había metido la pata, todavía. “Creo que mi informe va a ser favorable. Me gusta el ambiente sano de esta casa. Se ve que todos se quieren y se ayudan, y dado que ustedes dos se van a casar, Dawn tendrá un hogar estable”
“Oh gracias” dijo Buffy intentando contener las lágrimas. Spike se inclinó y la besó dulcemente en los labios, aprovechando la ocasión. Se llevó un par de miradas recriminatorias de Xander y Giles, que pasaron desapercibidas para Roger.
Se levantaron y cuando iban de camino a la puerta, Spike soltó:
“¿Le apetece quedarse a cenar? Hay pavo de sobra”
Buffy se puso pálida y se quedó rígida en el sitio. Mataría a Spike en cuanto el Sr. Roger saliera por la puerta. Le clavaría una estaca y lo convertiría en polvo en menos de un segundo. ¿Cómo se le ocurría invitarlo a cenar? ¡Maldito fuera!
“Gracias Pratt, pero me esperan en casa, Feliz Navidad”
Todos respiraron de alivio cuando la puerta se cerró tras él. Buffy se giró hacia Spike que soltó una risa inocente.
“Lo siento, no pude resistirme” se excusó riendo al ver como Buffy estallaba. Spike salió corriendo y Buffy lo persiguió hasta la cocina, mientras los otros se encogían de hombros y se servían bebidas fuertes para pasar el mal trago. Hasta Dawn tomó un sorbito de licor.
Spike no paraba de reírse, perseguido por la cazadora por toda la cocina. Cuando ella lo acorraló en un rincón, armada con la cuchara de palo, él alzó los brazos en señal de rendición.
“Por Dios, si me vas a matar que no sea con la jodida cuchara de palo. Me merezco algo mejor” Spike apenas podía contener la risa. Buffy miró su mano y luego lo miró a él. ¿Qué estaba haciendo? Se veía ridícula con aquella arma en la mano. Spike aprovechó el momento para arrebatársela de un tirón, la tiró al suelo y después tomó a Buffy de la cintura y la alzó sobre la encimera, colocándose entre sus piernas.
“Spike, ¿te has vuelto loco? Pueden entrar y vernos” protestó Buffy cuando él la atrajo hacia él haciendo que le rodeara la cintura con las piernas, empujándola en el trasero. Buffy gimió cuando notó su evidente excitación presionándola “Spike….”
“Relájate, cazadora. Nadie va a entrar aquí para intentar salvarme el pellejo. Estamos a salvo” ella fue a protestar, pero su protesta murió en sus labios cuando él la besó intensamente. Todos los pensamientos coherentes la abandonaron. Le rodeó el cuello con los brazos y le devolvió el beso, hasta que los dos gimieron. Spike se apartó de mala gana, tirando de ella hasta que estuvo de pie “Somos demasiado escandalosos para hacerlo aquí, pero te espero en mi cripta esta noche, después de la cena, ¿vendrás?”
“Sí” dijo Buffy en un susurro mientras se arreglaba la ropa. Después se miró el anillo, era tan bonito que le daba pena devolvérselo, pero tampoco podía llevarlo. Fue a quitárselo, pero él la detuvo, sujetándole la mano entre las suyas “No puedo llevarlo, Spike”
“Entonces guárdalo. Quizás algún día…” Buffy asintió. Se lo quitó y se lo guardó en el bolsillo del pantalón. “Tenemos que volver con los demás”
“Sí” Spike se volvió y Buffy lo siguió en silencio.
Quizás algún día…
FIN